Ante el peligro, el cerebro libera hormonas que permiten una movilización intensa de la energía y un aumento de la fuerza muscular. Así, todas las criaturas vivas conocen estados de estrés y ponen en marcha mecanismos de autoprotección y de adaptación. |
Ante el peligro, el cerebro libera hormonas que permiten una movilización intensa de la energía y un aumento de la fuerza muscular.
Así, todas las criaturas vivas conocen estados de estrés y ponen en marcha mecanismos de autoprotección y de adaptación.