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La autoestima es inseparable de la conciencia de uno mismo. Nos permite, en efecto, tomar distancia de nosotros mismos, observarnos, analizarnos y, por tanto, cambiar, adaptarnos, mejorar, pero también detestarnos, despreciarnos, criticarnos. |
La autoestima es inseparable de la conciencia de uno mismo. Nos permite, en efecto, tomar distancia de nosotros mismos, observarnos, analizarnos y, por tanto, cambiar, adaptarnos, mejorar, pero también detestarnos, despreciarnos, criticarnos.